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lunes, 18 de agosto de 2014

Conflicto en Ucrania



Todos hemos oído que hay un conflicto en Ucrania y, sobre todo a partir del avión que fue ahí derribado, todos parecen comprender que dicho conflicto tiene cierta relevancia. Lo cierto es que ha la mayoría le falta tiempo o voluntad para sentarse a revisar qué es lo que ahí está pasando. En las siguientes líneas me propongo presentar un breve recuente de los hechos, buscando presentar una visión integradora de la situación que se vive en Ucrania.

Primero, hay que tener en cuenta que Ucrania es el puente que une Europa con Asia, por lo que su importancia geoestratégica es enorme. También hay que tener en cuenta que posse importantes recursos naturales, desde gas natural hasta manganeso y carbón. Igualmente, muchos oleoducos que comunican Rusia con Europa, pasan por Ucrania.



En el 2012, como secuela de aquella crisis económica que estalló en 2008 gracias a la irresponsabilidad del sector financiero de Estados Unidos (EEUU) y su mentalidad depredadora, Ucrania estaba en recesión económica (su economía estaba decreciendo). El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticaba un crecimiento de 1.5% en ese año. La realidad fue mucho peor y en el 2013 la economía ucraniana creció 0.1% en relación al año anterior. En noviembre del 2013 el pueblo ucraniano se levantó en protestas (pacíficas, en un inicio) contra el entonces presidente Viktor Yanukovych. Las marchas y protestas en Kiev (que después se fueron expandiendo al resto del país) se dieron porque Yanukovych rechazó una oferta de la Unión Europea para sanear la economía ucraniana y, posteriormente, en un futuro, integrarse a dicho organismo. En cambio, Yanukovych aceptó un paquete de ayuda de Rusia, y las masas se inconformaron e iniciaron protestas contra el gobierno democráticamente elegido.

Al igual que en Egipto, Túnez, Libia, o Siria, tales manifestaciones fueron impulsadas por agentes de la CIA (el involucramiento de la CIA en el conflicto ha sido denunciado no sólo por los medios de información rusos, sino por diarios como Bild o sitos electrónicos como voltairenet), pues el presidente estaba actuando en contra de los intereses de la Unión Europea (UE) que, en última instancia es el tentáculo más oriental de EEUU. Si Yanukovych hubiera aceptado, Ucrania hubiera recibido préstamos y quizá se hubiera integrado a la UE, pero a cambio hubiera quedado con una gran deuda, hubiera tenido que someterse a los designios de EEUU y su política exterior, y su riqueza nacional hubiera quedado a disposición de las multinacionales americanas y europeas. Así es como EEUU y su lobby sionista han operado desde hace más de 100 años (pregúntenle a Latinoamérica).

Ahora bien, ser parte de la Unión Europea no garantiza nada. Tal es el problema de los PIGS (Portugal, Italia, Grecia y España), Estados que pertenecen a la UE pero que viven crisis financieras de gran calado. Es claro que el sistema bancario occidental y los ajustes financieros que implicaron la creación de la UE no son garantía de estabilidad y prosperidad. Ante este panorama nada alentador, Yanukovych hizo la elección que parecería más lógica: recurrir a su aliado histórico de siempre y que no depende directamente de las instituciones bancarias usureras de occidente. Por ello la CIA decidió promover marchas contra el gobierno que terminaron por tornarse violentas y obligaron a Yanukovych a renunciar, con el aval del parlamento ucraniano. En las nuevas elecciones, el ganador fue Petro Poroshenko, candidato pro-Unión Europea y pro-yanqui.

Mientras esto sucedía, Rusia se anexó la península de Crimea, bastión militar ruso desde hace siglos. En Crimea, la mayoría de la población es rusófona (o sea, que habla ruso), por lo que la población no vio con malos ojos la decisión de Vladimir Putin. Dicha anexión, cabe decirlo, fue aceptada por el parlamento de Crimea y por la población de la península en un referéndum, es decir, el proceso también fue democrático (como la elección de Poroshenko). Sin embargo, con la hipocresía característica de occidente, este proceso democrático no fue aceptado, incluso por la ONU, que parecería que opera bajo los designios de EEUU.

El conflicto se vuelve mucho más complejo porque hay dos grupos más que tienen relevancia. Por un lado está la extrema derecha, el llamado Pravy Sektor, un partido político de ideología neonazi que se oponía a Yanukovych y se integró a las protestas en cuanto vio una oportunidad de obtener recursos económicos y poder fáctico. Sí; por inverosímil que parezca, EEUU y la Unión Europea terminaron por apoyar a este partido que se convirtió en el brazo armado de la revolución ucraniana anti-Yanukovych y del actual gobierno de Poroshenko.


 Por otro lado, están los rebeldes anti-Poroshenko (o pro-rusos) que luchan en el este y el sur de Ucrania (Donetsk y Lugansk, principalmente), milicias que reciben apoyo logístico y militar de Rusia y que han tomado múltiples edificios y poblaciones ucranianas, buscando su independencia y, probablemente, su posterior anexión a Rusia.



Poroshenko, que ve en ellos a meros terroristas (los ha comparado con los piratas de Somalia) pretende aniquilarlos por la fuerza y, después, retomar el control de Crimea. Todo este conflicto ha tomado la vida de alrededor de 5 mil personas (al menos es lo que se dice oficialmente) y ha producido cerca de 750 mil refugiados.
El conflicto tomó notoriedad cuando el vuelo 17 de Malaysia Airlines fue derribado el pasado 17 de julio en el este de Ucrania, ocasionando la muerte de sus 295 pasajeros. Probablemente nunca sepamos qué fue lo que sucedió, pero las opciones son:

  • Que las milicias pro-rusas lo hayan derribado para generar presión al gobierno de Poroshenko.


  • Que algún sector del gobierno de Poroshenko (bien podría haber sido el Pravy Sektor) haya derribado el avión para inculpar a las milicias pro-rusas y generar presión internacional (curiosamente, después del derribo del vuelo 17, Occidente lanzó sus sanciones contra Rusia para presionarlos).

  • Que lo haya derribado Rusia, para culpar a Ucrania y generar presión sobre ellos.

  • Una cuarta hipótesis, nos dice que, en su regreso a Rusia de su gira por Latinoamérica, el avión presidencia de Vladimir Putin pasó por esa misma zona ese mismo día y que los ucranianos intentaron derribarlo pero confundieron su vuelo con el del 17 de Malaysia Airlines.

Como consecuencia del conflicto, ambos bandos han anunciado sanciones contra la parte contraria. Primero la Unión Europea y EEUU anunciaron que los bancos rusos ya no pueden acceder al mercado financiero occidental, Rusia no puede exportar tecnología del sector petrolero ni vender armas en el mercado internacional. Ante estas medidas, Rusia implementó un embargo agroalimentario contra Europa, EEUU y  Canadá. La realidad es que estas sanciones afectan más a Occidente que a Rusia. Por un lado, China y América Latina aprovecharán la situación para incrementar su comercio con Rusia, mientras que el Yuan y el Rublo ruso podrían terminar por hundir el dólar yanqui con estas medidas. Por otro lado, el que Rusia no pueda vender productos en Europa puede ser más perjudicial para Europa que para Rusia, pues la dependencia es mayor en países como Finlandia o Hungría, que la que tiene Rusia.

De acuerdo con Thierry Meyssan (Red Voltaire, 11 de agosto), mientras que EEUU ya tiene tropas en Ucrania, Rusia se ha limitado a mandar ayuda humanitaria y equipo militar para las milicias pro-rusas, de forma que el grado de involucramiento es mucho mayor por parte de EEUU y sus aliados pro-anglosajones. Pero esto no es suficiente para frenar a su principal rival geoestratégico: EEUU planea incitar ataques terroristas de los musulmanes en Rusia (tal y como lo ha venido haciendo en el Medio Oriente desde los 80's), así como iniciar revueltas de ucranianos pro-occidentales en San Petersburgo (se dice que hay cerca de 50 mil, actualmente). 

Habremos de esperar algunas semanas para ver si esto se concretiza, pero de ser así, podríamos ver el grado de urgencia que tiene EEUU por frenar a Rusia y sus aliados, que están construyendo un mundo multipolar. Curiosamente, el nuevo embajador de EEUU en Rusia es John Tefft, el mismo que organizó la revolución de Georgia contra Rusia en 2003 y el golpe de estado en Ucrania, iniciado en 2013. Como respuesta en el plano internacional a la presión de EEUU y sus aliados (Europa occidental e Israel), se va configurando la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) que buscará integrar en un solo bloque a Rusia, China, India, Irán, Mongolia, Pakistán y varias de las antiguas repúblicas soviéticas de la región asiática.

La posibilidad de una guerra a escala global es real y sigue aumentando.

viernes, 6 de enero de 2012

Sobre el Establishment: un Gobierno Mundial

El Hombre ha demostrado, a lo largo de la Historia, que exige el reconocimiento de los demás Hombres. Reconocimiento de su valía, de su dignidad como ser humano. El ser humano es el único que desea el deseo de sus congéneres. El Hombre busca la libertad como forma de expresar su propia dignidad. Esta dignidad será respetada a cada Hombre en tanto existan principios morales que guíen nuestras decisiones. La Humanidad abandona la animalidad en tanto que es capaz de obedecer reglas morales que se impone a sí misma. La evolución de la Humanidad se dará en la medida en que se desenvuelva de acuerdo a normas morales, normas que engloben a toda la humanidad. De esta forma los individuos y los pueblos, autodeterminando su curso en la Historia, encontrarán el respeto mutuo a sus derechos fundamentales. Derecho a la vida, a la libertad, a la dignidad.


Hoy, sin embargo, el curso de la Historia parece otro.

Actualmente, fuerzas no oficiales, difícilmente reconocibles, nunca responsables, son las que determinan los destinos de los pueblos. Y desde algún lugar extienden sus designios, siempre omnipresentes, siempre encima de nuestras cabezas. Son estas fuerzas las que nos proporcionan ideales y palabras de orden, razones de odio y de lucha, armas y, ante todo, dinero.

No es que los hombres, los pueblos, las razas, las iglesias, las clases, las facciones no se levanten espontáneamente en odio y en armas el uno contra el otro. Cierto que lo hacen. O que no tengan jefes y jerarquías, e ideales propios. Cierto que los tienen. Pero la diferencia respecto al pasado es que a los múltiples y eternos factores de historia: intereses constantes, civilizaciones antitéticas, orgullos nacionales, ambiciones de los jefes, agresividad de minorías, hambre, sobrepoblación, exigencia de independencia, instinto territorial, deseo de poder, se les ha añadido desde hace tiempo, un factor nuevo y más poderoso que todos, colocado fuera y por encima del conjunto de los otros: un poder que entre las fuerzas que se agitan, que emergen, que hierven sobre la corteza de la tierra, elige, como hace el titiritero, quién debe vencer y quién debe perder. Un verdadero Gobierno Mundial, tangible y no imaginario.

Un grupo de hombres que, imitando al titiritero, cataloga al resto de la Humanidad como títeres. Son los hombres de la gran finanza internacional. Lentamente, incesantemente, sapientemente han tejido los hilos de su impalpable red. Esta red, que aunque desigual, abarca todo el planeta. Red que obtiene su poder gracias a la gran influencia que produce el dinero.

En los países democráticos el hilo es breve y directo, y el títere está inmediatamente bajo la sombra de la mano: estos países y estos pueblos los manejan ellos desde adentro. En los países que no tienen democracia liberal se extienden en cambio hilos más largos, indirectos, hilos pacientes que envuelven pueblos y gobernantes desde el exterior, a la espera de poder apretar el primer nudo en el corazón del sistema político en cuanto apenas una oposición interna, una cualquiera de las componentes de la naturaleza dialéctica de toda sociedad, proporcione las premisas para el nacimiento de facciones, de “poderes separados”, de la pseudo democracia.

Viceversa, contra los países que ellos no logran ni siquiera enmarañar en los hilos de la dependencia económica y de la asimilación cultural, son movilizadas las demás naciones, a fin de que, si no con la persuasión con la fuerza, todos acaben envueltos, penetrados, maniatados por el nudo de la red.

Es el poder que otorga el dinero, entronado en la cima de la Historia, el dios de una nueva humanidad. Aquellos quienes disponen del poder económico escogen un país, o un grupo de países, para convertirlos en base de operaciones, dando a estos países la ilusión de ser ellos los dominadores. Al contrario, son los dominados totales. Son los sicarios, los hombres de confianza que el poder abandonará en su fría lógica cosmopolita, después de haberlos explotado y llevado al declive, para irse a países en ascenso, favorecidos por la riqueza de recursos, por espacios de inversión y de consumo, por su virginidad de experiencia histórica.

Lo ha hecho con Francia, con el Imperio Británico, con EEUU; finalmente, hoy, el mundo entero, de la mano de la globalización. Globalización como imposición imperialista y no como integración solidaria. Hoy América y la Doctrina Monroe ya no son suficiente como base de operaciones para el Gobierno Mundial, ni instrumento adecuado para sus designios y su potencia. Se procede pues a la Gran Alianza. Por lo demás, todo está listo, comenzando por la mesiánica expectativa del mundo.

Tras la Guerra Fría, tras las guerras “por poder” entre pueblos pobres como pretexto para aumentar las tensiones, tras la guerra para hacer subir los precios del petróleo, guerras que muestran al mundo atónito la potencia terrorífica de las armas de hoy. Tras todo esto se incrementa el ansia de paz a cualquier costo, aun a cambio de la libertad, entre los pueblos y los individuos.

Termina la incubación, estalla la paz. La felicidad para todos está a la vuelta de la esquina. Parece, de verdad, que la humana estupidez ha alcanzado su apogeo.

En los dos últimos siglos siempre ha estado presente el determinante poder de las cúpulas financieras. Los títeres quizá no lo hubiesen querido, tal vez no lo entendían, casi ciertamente creían ser libres y combatir por sus propios sueños e intereses. Pero no lo eran, y combatían por los designios, por los sueños, por los intereses del Gobierno Mundial.

Hay hombres que deciden por nosotros y que deciden sobre nosotros. De nosotros como individuos, de nosotros como pueblos. Actualmente nos queda claro que estos hombres no son los Obama, ni mucho menos los Calderón, sino los jefes conciliares de las grandes familias financieras: Fundaciones que disfrazan los monopolios, el Consejo de Relaciones Exteriores que se impone a la política mundial, la Reserva Federal con total independencia del gobierno estadounidense, el FMI, el BM, la Comisión Trilateral, las conferencias Pugwash, el grupo Bilderberg...

Hileras de colaboradores estipendiados, de políticos dirigidos por ellos, de economistas premiados por ellos, de académicos consagrados por ellos, de científicos expertos subvencionados por ellos; todos estos constituyen los cuadros de élite de su armada de ocupación.

Al viejo colonialismo manu militari lo han reemplazado con el imperialismo económico, bien camuflado bajo ropajes humanitarios y democráticos y, naturalmente, mucho más redituable que el primero.

Estos ropajes humanitarios han provocado que la máquina del convencimiento esté hoy tan bien aceitada que toda la cultura contemporánea –de la filosofía a la literatura, de la historiografía a la prensa cotidiana, de los programas televisivos al cine y a la escuela- en sus líneas fundamentales o tendenciales, obedezca a las leyes del conformismo más supino. Todo gira en torno a una plataforma ideal con democracia partitocrática y economía de mercado como pilastras necesarias. Las opiniones que realmente difieren son condenadas al ostracismo o tachadas de anacrónicas. Y como punto culminante, esta plataforma ideal lleva un estandarte con la moral de los derechos humanos como insignia superior.

Pero ¿cuáles derechos humanos? ¿Hasta qué punto son respetados? ¿Abarcan los derechos humanos a toda la humanidad? En 1776 estalló la revolución estadounidense enarbolando los derechos del hombre. Se independiza EEUU de Europa arguyendo la igualdad del ser humano. Años atrás Descartes había dicho que todo hombre, sin excepción, era igual, debido a su razón, esa capacidad que distinguía a la humanidad de la animalidad. Todos los hombres son racionales, y, por serlo, iguales entre sí. “Sostenemos como verdades evidentes –dice la Declaración de independencia de EEUU- que todos los hombres nacen iguales; que a todos les confiere su creador ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. Sin embargo, se hizo evidente que esta Declaración fue válida sólo para los colonizadores blancos de EEUU.

Todos los hombres son igualmente racionales, sin embargo, por la educación, por el ambiente en que se ha crecido, el hombre, como individuo, es distinto de otros individuos. Todos estos accidentes que rodean y recrean la vida del hombre diversificándolo del resto, se convertirán en un nuevo argumento para fomentar la opresión y con ello, la manipulación de los débiles. Pues estos accidentes, se dirá, afectan la capacidad de razonar. Los hombres son iguales por tener razón, pero son distintos por su capacidad en el uso de la misma.

Bajo este pretexto se crea, en 1823, la Doctrina Monroe, principio de la política exterior de EEUU de no permitir la intervención de las potencias europeas en los asuntos internos de las Naciones de la América Latina. América para los americanos, decían en EEUU; América para EEUU, decían los creadores de la Doctrina Monroe. América se convertía así en el pozo que saciaría la sed imperialista de la nueva sede del Gobierno Mundial. La Doctrina Monroe evidenció la parcialidad de los derechos humanos defendidos por los revolucionarios estadounidenses. Sobre dicha Doctrina dijo Lázaro Cárdenas:
La Doctrina Monroe nunca fue reconocida ni pudo serlo por México ni por las demás naciones de la América Hispana; mientras fue sólo la expresión de una política unilateral que los Estados Unidos impusieron, con el doble propósito de excluir de este continente a los países de Europa y de defender sus propios intereses en América. Tal doctrina llegó a convertirse algunas veces en pretexto de intervención.
En 1904, el presidente de EEUU, Theodore Roosevelt, sin ningún escrúpulo proclamó el derecho estadounidense a ejercer en América Latina funciones de policía internacional y a interferir en los asuntos internos de los países latinoamericanos. Era evidente que en América no se veía por los derechos de la Humanidad. Tras las guerras mundiales se hizo patente la necesidad de defender los derechos humanos, aunque solo fuese en tanto que no afectaran los ya nacientes planes de mundialización.

En 1948 se proclamó entonces la Declaración Universal de los Derechos Humanos por medio de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ahora, con la estricta supervisión de la ONU, estos derechos propiciarían el fin de la marginación, la miseria, la tiranía, la opresión...

En el preámbulo de esta Declaración, se considera como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias. Asimismo se considera esencial promover las relaciones amistosas entre las Naciones. Se habrá de respetar la dignidad y el valor de la persona humana, la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se fomentará el progreso social y el crecimiento del nivel de vida dentro de un concepto más amplio de libertad.

A pesar de todos estos compromisos asumidos en pro de la humanidad, la verdad es que se cumplen en la medida en que benefician los intereses del Gobierno Mundial. Se defenderán los derechos del hombre, siempre y cuando no obstaculicen los intereses económicos de las cúpulas financieras. Esta Declaración es la más evidente muestra de la doble moral del Gobierno Mundial, el cuál, comandado por los jerarcas de las altas finanzas no tiene la más mínima intención de reconocer la igualdad de derechos para la Humanidad.

Es la doble moral del Gobierno Mundial la que permitió la intervención en el Golfo Pérsico por el interés en el petróleo, e impuso un bloqueo que impidió la entrada de medicinas a la zona castigada. Esta falta de medicamentos produjo la muerte de niños y ancianos. Muertes que se justifican por la amenaza que significó el gobierno de Hussein. Es la misma doble moral la que promete ayuda a las naciones subdesarrolladas, pero a cambio de hipotecar su soberanía. Reciben préstamos para atenuar sus crisis, pero no están en condiciones de pagar siquiera los intereses, lo que crea nuevas crisis y deja a estas Naciones a la total disposición de sus prestamistas. Prestamistas que saben el redondo negocio que resulta de tratar con Naciones pobres. Prestamistas que siempre son los mismos: el FMI, el BM, o la Federal Reserve. El mismo FMI que determinó qué políticas económicas puede aplicar el gobierno mexicano y cuáles no al iniciar cada sexenio. El mismo BM que, a través de préstamos controla los servicios sociales de diversas naciones, limitando y vigilando la función social del Estado. La misma Federal Reserve, de la que Wright Patman, miembro del Congreso de EU, dijo: “En los EU tenemos hoy en realidad dos gobiernos[...]tenemos el gobierno legalmente constituido[...]y también tenemos, en el Federal Reserve System, un gobierno independiente, incontrolado, no coordinado, que ejerce aquellos poderes monetarios que la constitución reservaría al congreso”.

Así los derechos humanos son relegados por el interés del Gobierno Mundial. Interés que apunta a la globalización, cúspide del colonialismo. Para que los Derechos Humanos sean respetados, es necesario pasar de la relación de dependencia y sometimiento entre naciones e individuos a una de solidaridad. Defender los derechos humanos no por intereses económicos como pasó en Libia, o intereses político estratégicos como pasó en Panamá o Guatemal, sino por el interés mismo de la humanidad, en tanto que por ser diversa posee los mismos derechos. Humanidad que ya no puede seguir sufriendo más marginación. Lo que nos lleva a pensar que nosotros mismos, los títeres, hombres del llamado tercer mundo pecamos de indiferencia ante los Derechos del Hombre. Para que éstos sean respetados ¿es necesaria la imposición de un modelo económico político a escala mundial? No lo creo. Tanto entre individuos como entre Naciones debe existir el respeto a la diferencia. Diferencia que fortalece la igualdad. Igualdad sin importar sexo, clase social, religión. Una igualdad basada en diferencias que, a fin de cuentas, crean el rico entramado cultural que conforma a la humanidad. Autodeterminación de los pueblos para elegir libremente su política, su economía y para apegarse a su identidad. Es inaceptable el neocolonialismo que ejerce el Gobierno Mundial despojando al hombre de eso que lo hace hombre, su humanidad, convirtiéndolo en instrumento de sus decretos e imposiciones. Imposiciones expresadas en la globalización.

La globalización plantea como modelo a seguir la democracia liberal, y la economía de libre mercado. Se nos dice a las naciones llamadas subdesarrolladas que para alcanzar, no sólo el desarrollo económico, sino también el respeto a los derechos humanos, es necesario copiar el modelo estadounidense. La democracia liberal como panacea mundial. Y para acceder a esta democracia es preciso imitar también el culto al individualismo, que se deriva de la corrupción del principio de la libre competencia darwiniana.

Los países del llamado tercer mundo no deben imitar el sistema que EEUU nos ofrece como solución a nuestros problemas. México no puede volver a cometer el mismo error del siglo XIX en que el grupo de los científicos copió el positivismo con la idea de ser los yanquis del sur. Es posible el crecimiento y el desarrollo sin negar nuestra identidad, podemos entrar en el desarrollo pero no a costa de los millones de pobres que conforman el estrato marginado de nuestra Nación.

El progreso, el bienestar debe ser para todo mexicano, para todo latinoamericano, para toda la humanidad. ¿Es la democracia liberal el único modo de aspirar a ello? No necesariamente, como nos lo han demostrado los países del sudeste asiático. El gobierno debe ser acorde con la identidad de la Nación. No porque en EEUU se haya impuesto la Democracia liberal, significa que el sistema es la panacea mundial que pone fin a la Historia, como lo afirmó Fukuyama. Ya nos decía Simón Bolívar: “¿Acaso Montesquieu no nos dice en el Espíritu de las Leyes que estas deben ser propias para el pueblo que las hace? Que sería una gran casualidad que las leyes de una Nación puedan convenir a otras; que las leyes deben ser relativas a lo físico del país, al clima, a la calidad del terreno, a su situación, extensión, al género de vida de los pueblos, referirse al grado de libertad que la Constitución puede sufrir, la religión de sus habitantes, a sus habitantes, a sus riquezas, a su comercio, a sus costumbres y modales. ¡He aquí el código que deberíamos consultar y no el de Washington! El pueblo de los EEUU es un pueblo único como son todos los pueblos y por ello imposible de imitar, lejos de sernos favorable pienso que sería nuestra ruina”.

Para que se acabe la marginación en que se tiene a gran parte de la humanidad es preciso plantear nuevas categorías. Categorías que abarquen a todos y a cada uno de los hombres, sin importar sus diferencias, pues son estas las que conforman el conjunto que denominamos humanidad. Conjunto mucho más fácil de observar en una vista panorámica que hace milenios y sin embargo mucho más fácil de oprimir y sojuzgar. El hombre ya no puede seguir viendo por sus propios intereses a costa de los diferentes, de los prescindibles, de los marginables. Y sin embargo, por irónico que parezca, dentro de los marginados, entre nosotros, se impone el mismo principio egoísta, se impone la lucha y la consecuente supervivencia del más apto. Nos estamos automarginando al copiar modelos que no nos pertenecen. Mientras individuos marginados luchan entre sí para que el vencedor descubra que seguirá siendo un marginado; mientras pueblos pobres se aniquilan mutuamente para descubrir que la pobreza y marginación es a lo más que aspiran; mientras todo esto pasa, el Gobierno Mundial goza viendo como sus títeres siguen creyendo en los principios que les ha proporcionado.

Basándonos en la lucha por descubrir quién es el más apto jamás existirá equilibrio entre individuos ni entre Naciones. Jamás habrá respeto al prójimo, ni se le respetarán sus derechos como Humano. Derecho a la vida, a la libertad, a la dignidad. Dignidad que han convertido en mito.

La tendencia general de la ciencia natural moderna y de la filosofía ha consistido en negar la posibilidad de decisiones morales autónomas y en comprender la conducta humana en términos de impulsos subhumanos y subracionales. El hombre, como producto del azar, es diferente cuantitativamente, pero no cualitativamente, de la vida animal de la que procede. Se nos asegura que el hombre es un producto de condicionamiento social y ambiental, y que la conducta humana, como la animal, funciona de acuerdo con leyes deterministas.

El hombre autónomo, digno, capaz racionalmente de seguir las leyes que ha creado para sí mismo, ha sido reducido a un mito. El hombre es arrastrado hacia la animalidad, y con esto, se convierte en presa fácil de dominar. Unos cuantos se benefician de nuestra renuncia a la dignidad. El hombre es llevado a la involución, homogeneizado entre sí, convertido en estadística y no en un ser de carne y hueso. Toda la humanidad convertida en un solo rebaño. Todos desean lo mismo, ganancia material y la satisfacción de una miríada de pequeñas necesidades del cuerpo. Todos son lo mismo.

El títere se preocupa por la salud y el bienestar de su cuerpo, dejando las cuestiones morales como una curiosidad del pasado.

Los individuos y las naciones deben buscar el desarrollo, la superación, pero no a costa de los demás, sino a partir de sí mismos, a partir de la propia experiencia; es indudable que existe una responsabilidad ética de la filosofía frente a los problemas mundiales; debemos superar las actitudes academicistas y tomar una actitud crítica frente a los nefastos efectos del sistema mundial vigente. Aunque todavía no tengamos categorías adecuadas para sobrellevar la mundialización, es preciso insistir sobre los valores éticos, defender los principios de solidaridad y defender los valores espirituales.

Sin embargo mientras aquellos hombres que juegan a ser titiriteros mantengan su posición imperialista; mientras nieguen la igualdad de derechos de toda la humanidad y utilicen a ésta para sus fines; mientras nosotros, los títeres, no nos percatemos de la existencia de las cuerdas que guían nuestros movimientos; mientras no nos cansemos de ser la atracción principal de una grotesca feria en la que el titiritero se lleva toda la ganancia; mientras todo esto siga igual, tendremos que seguir siendo comparsas de una Historia que unos cuantos escriben con la sangre de millones de marginados, que, con ojos ciegos y oídos sordos, aguardan por un nuevo titiritero, sin darse cuenta que pueden dejar de ser títeres y convertirse en lo que una vez fueron y olvidaron cómo ser, Hombres.

viernes, 20 de mayo de 2011

La Muerte de Osama bin Laden

Versión oficial: el 1º de mayo tropas de EEUU mataron al fundador y líder (moral, principalmente) del grupo terrorista Al-Qaeda en lo que se dio a conocer como Operación Gerónimo. Miembros de la unidad de elite SEAL, de la marina estadunidense, en coordinación con la CIA, abatieron a balazos a bin Laden en Abbottabad, Paquistán, lugar en que el saudí se refugiaba de la intensa búsqueda por parte de EEUU.

Su cuerpo fue identificado por autoridades de EEUU empleando muestras de ADN de una hermana de bin Laden que murió de cáncer en Estados Unidos y, de acuerdo con la tradición del Islam, fue arrojado al mar desde el portaviones USS Carl Vinson.

48 horas después del suceso, la versión oficial fue alterada: nunca hubo un tiroteo entre militares estadunidenses y miembros de Al-Qaeda; Osama no se protegió detrás de una mujer; no murió una de sus esposas en el tiroteo; se modificó la identidad del hijo de Osama que había muerto; miembros del gobierno estadunidense nunca vieron en vivo la operación gracias a las cámaras en los cascos de los soldados.

¿Por qué todos estos cambios? Que porque dice el tío Sam que la niebla de guerra nubló los hechos… Pero si no hubo tiroteo, ¿cuál guerra nubló los hechos?

Versión no oficial: antes de detallar una versión mucho más coherente del asunto, pensemos en las pruebas ofrecidas por el gobierno estadunidense para sustentar su historia.

1. Desde luego, la honestidad inherente al sagrado compromiso para con el pueblo de todo gobierno. Sería una monstruosidad pensar que un gobierno pudiera mentirle descaradamente a todo un pueblo (al mundo, de hecho) por llevar alguna agenda secreta.

2. Inmediatamente tras los hechos, circuló en Internet una vieja foto (fotomontaje) de un Osama bin Laden abatido a balazos. Hubo incluso algunos diarios que la usaron como si fuera real.



3. Otra imagen que dio la vuelta al mundo fue la de Obama y su equipo de seguridad nacional viendo el video en tiempo real de la operación llevándose a cabo en Pakistán. Posteriormente se dijo que esto nunca sucedió (?)…  Después de todo, parece que el gobierno estadunidense sí sería capaz de mentirle a su pueblo.



4. Una imagen más, que roza en lo ridículo: soldados estadunidenses a bordo del USS Carl Vinson arrojando un ataúd al mar. Petición de principio para el mundo entero que se chupa el dedo: en su interior está el cadáver de Osama con una o dos heridas de bala en la cabeza, lo que lo dejó terriblemente desfigurado. La única prueba en la versión oficial, sepultada bajo el oceano menos de 24 horas después de los hechos.

5. La afirmación del Instituto SITE (Búsqueda de entidades terroristas internacionales, por sus siglas en inglés), dirigido por Rita Katz (hija de un espía israelí), de que, efectivamente, Al-Qaeda había circulado en Internet la confirmación de la muerte de su líder Osama bin Laden. Cabe mencionar que dicho instituto es parcialmente financiado por el gobierno de EEUU, y colabora estrechamente con éste (aquí el link a su sitio web: http://www.siteintelgroup.org/).

¿Qué dice el gobierno estadunidense a todo esto? Que no va a emitir imágenes de bin Laden muerto porque son muy grotescas (como si no hubiera tales cosas en la Internet… Véanse estas imágenes de otros miembros de Al-Qaeda que murieron en la misma operación, y al parecer no se consideran grotescas: http://www.infowars.com/purported-bin-laden-raid-kill-photos-released/), y por lo tanto, habremos de confiar en su palabra. Mientras cientos, miles o quizá millones celebraban la muerte de Osama, algunos pensadores críticos (vaya, con sentido común), buscaron penetrar la red de absurdos ofrecida por establishment yanqui.



Desde el 2001 se tenía información de que Osama bin Laden padecía una afección en los riñones que lo obligaban a someterse a diálisis. En julio de 2001, Osama fue internado en un hospital estadunidense de Dubai para tratamiento de riñones. Según fuentes de la inteligencia francesa, ahí tuvo contacto con agentes de la CIA. Poco antes del 9/11 Osama estaba en un hospital militar paquistaní bajo la vigilancia de ISI, servicio secreto de Paquistán con relación estrecha con la CIA. Vivir por cerca de 10 años en cuevas y bunkers con la necesidad de diálisis, es simplemente absurdo. De acuerdo con el Dr. Steve R. Pieczenik (colaborador en el Departamento de Defensa estadunidense desde el gobierno de Nixon), el padecimiento de Osama era el síndrome de Marfan, dolencia que afecta el tejido conectivo.

En lo que hay un acuerdo entre diferentes fuentes es que Osama bin Laden murió de causas naturales a finales de 2001. Aquí algunos ejemplos:

  • Diciembre 26, 2001 (Fox news). A partir de fuentes del Taliban afgano, Osama había muerto recientemente. De acuerdo con el reporte había sido enterrado menos de24 horas después del fallecimiento, en una tumba sin seña, según la costumbre sunita wahabí.

  • Enero 18, 2002 (Pervez Musharraf, presidente de Paquistán). Afirmó: “Creo que, francamente, está muerto” (entrevista por Tom Mintier (CNN)).

  • Abril 24, 2002 (Steve R. Pieczenik, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, asistente de secretario de Estado con Henry Kissinger, Cyrus Vance y James Baker). Afirmó que bin Laden ha estado muerto por meses. Pieczenik trabajó directamente con Osama cuando éste era financiado y armado por EEUU en su guerra contra los soviéticos en Afganistán y Paquistán. “Osama necesitaba de dos máquinas de diálisis y estaba moribundo”.

  • Julio 17, 2002 (Dale Watson, contraterrorismo del FBI). Afirmo en una junta con oficiales: “Yo pienso personalmente que, probablemente, él [Osama] ya no está con nosotros”, aunque cautamente agregó que “no tengo ninguna prueba para respaldar esto”.

  • Octubre 2002 (Hamid Karzai, presidente de Afganistán). Entrevista con CNN: “Yo creo que [Osama bin Laden] está probablemente muerto”.

  • 2003 (Madelein Albright, ex secretaria de Estado). En entrevista para Fox News, declaró al analista Morton Kondracke que sospecha que Bush conocía el paradero de Osama y esperaba el momento más oportuno para anunciar su captura.

  • Septiembre 2006 (inteligencia francesa). Filtró un reporte sugiriendo que Osama había muerto en Paquistán.

  • Febrero 2007 (Bruce Lawrence, a cargo del programa de estudios religiosos de la Universidad de Duke). Afirmó que los videos y audios dados a conocer entonces sobre bin Laden eran falsos y que él estaba probablemente muerto.

  • Noviembre 2, 2007 (Benazir Bhutto, ex primer ministro de paquistán). Declara a David Frost de Al-Jazeera que Omar Sheikh había matado a Osama. Un mes después, Bhutto fue asesinada. Sheich está en prisión actualmente esperando la ejecución de su sentencia de muerte por el supuesto asesinato de Daniel Pearl. (¿Habrá descubierto el malogrado periodista que en efecto, Sheikh había matado a Osama y de ahí su secuestro y asesinato?).

  • 2008 (Robert Baer, ex oficial de la CIA y experto en inteligencia y política exterior). En entrevista en la radio con Terry Gross afirmó que “desde luego que él está muerto”.

  • Marzo 2009 (Angelo Codevilla, ex oficial de inteligencia exterior por EEUU). Afirmó: “toda la evidencia sugiere que Elvis Presley está hoy más vivo que Osama bin Laden”.

  • Mayo 2009 (Asif Ali Zardari, presidente de Paquistán). Confirmó que sus contrapartes en la inteligencia estadounidense no han oído nada de Osama en siete años, por lo que “no creo que esté vivo”.
Se especula que el gobierno estadunidense tiene en su poder el cadáver de Osama y que cuando sea momento oportuno emitirá imágenes de su cadáver. Aunque para el gobierno estadunidense esto sea una mera teoría conspiranóica, nos parece muy plausible, dada la manera como suele desenvolverse al momento de defender sus intereses refugiándose tras la bandera de la democracia y la libertad: sabía del inminente ataque a Pearl Harbor en 1941 y no hizo nada para evitarlo, pues era la única forma en que la población aceptara la intervención de EEUU en la Segunda Guerra Mundial, cosa que hasta el momento rechazaba en favor del aislacionismo. El asesinato de John F. Kennedy sigue siendo un misterio, pero queda claro que no hubo, no hay, ni habrá interés por revelar los hechos detrás del magnicidio. Es algo ya sabido que para iniciar la intervención estadunidense en Vietnam se tuvo que fingir un ataque, el llamado incidente del Golfo de Tonkín, en el que EEUU inventó un supuesto ataque de fuerzas norvietnamitas al destructor USS Maddox apostado en esa región. Todo un tema a desarrollar es el atentado del 11 de septiembre, planeado, orquestado y llevado a cabo, no por Osama bin Laden, sino por el mismo gobierno de Baby Bush y su equipo (Chaney, Wolfowitz, Rice…) con el fin de obtener beneficios económicos y geoestratégicos (a efectos prácticos, la misma cosa). El caso de Irak, país al que se invadió por los nexos de Hussein con Al-Qaeda (que nunca se probaron) y su amenazante arsenal de armas de destrucción masiva (que hasta la fecha, diligentemente, el ejército estadunidense sigue buscando). El gobierno de EEUU carece de credibilidad y de autoridad moral, por ello es muestra de ingenuidad o franca estupidez el aceptar sus afirmaciones como si Dios mismo se expresara a través del gobierno en turno.

Finalmente, debemos preguntarnos, ¿Si Osama murió en el 2001, por qué montar el show de su muerte justo ahora? ¿Cuál es el fin? Nos vienen a la mente varias posibilidades, aunque parece probable que una combinación de estas sea lo más factible:

1. Se acercan la elecciones del 2012 y, seguramente, Obama pretende reelegirse para darle continuidad a su maravilloso gobierno y seguir generando ese apoteósico cambio que prometió en su campaña electoral. Las encuestas lo ponían en una muy comprometida situación. Curiosamente, tras el anuncio de la muerte de Osama, la popularidad de Obama subió del 46% al 57% según el New York Times. Vaya coincidencia.

2. Parte de la baja popularidad de Obama se debía al escabroso asunto de su certificado de nacimiento. Por alguna razón no estaba disponible al público, y se especula que Obama nació en Kenia (por lo que legalmente no podría ser presidente). Finalmente se hizo público su certificado de nacimiento y los análisis que se le han hecho indican que es una falsificación de muy baja calidad. La muerte de Osama relegó este asunto que, claro está, carece de importancia...

3. De más está decir que el constante e inexorable debilitamiento del dólar, así como las siempre amenazantes burbujas financieras, son otra importante causa de la baja aceptación de la labor de Obama. Sus políticas económicas no terminan por convencer a nadie.

4. Aunque entró a la Casa Blanca con bellas promesas de paz y retiro de tropas, los hechos han sido al revés: más tropas a Afganistán (aunque Osama ya murió), más tropas a Irak (porque en algún lugar deben estar esas armas de destrucción masiva que Hussein, en su infinita astucia, ocultó con tanto tino), ataques a Libia en coordinación con la OTAN (porque resulta que Gadaffi no respetaba los derechos de su pueblo, lástima que tardaron cuarenta años en darse cuenta). Para minimizar estas medidas, tan semejantes a las tomadas por su antecesor George W. Bush, a Obama le caería de maravilla algún acierto mediático de tipo patriotero, de esos que a los estadunidenses tanto les gustan (por ejemplo, la muerte del enemigo público número uno).

Aunque lamentablemente carecemos de pruebas irrefutables, el más elemental sentido común nos dice que el gobierno de EEUU miente, una vez más. Osama bin Laden murió, sí, pero hace casi diez años.